Huaico.* Continuidades, rupturas y resistencias al neoliberalismo en América Latina

Crédito de fotografía: David Guzmán

En 2019 y lo que va de 2020, los pueblos de diferentes países de Abya Yala gritaron a todo el mundo las funestas consecuencias sobre la vida que 40 años de neoliberalismo han traído a la región.

Quienes escribimos en este dossier somos parte de una generación que creció en la América Latina neoliberal. Desde distintos países que nos vieron nacer, o que nos han adoptado como propios, hemos visto avanzar las políticas de muerte que se manifiestan en una vuelta de tuerca de los procesos de privatización, extractivismo, militarización y explotación. Pero también, hemos visto, aprendido y compartido las experiencias diversas de resistencia a este momento específico del capitalismo global.

Si bien fue la coyuntura del último año lo que nos convocó, los artículos que aquí ofrecemos reflexionan sobre procesos de crisis social, económica y política que se han agudizado en la última década, pero que forman parte de un largo memorial de agravios. A partir de las diversas experiencias de investigación comprometida, militante, activista, o que simplemente intenta ser ética y responsable con el mundo que nos atañe, ofrecemos una lectura del momento actual del proyecto neoliberal en el continente. Una lectura que espera rebasar la coyuntura e invita analizar los procesos de despojo-resistencia en un largo aliento.

Así, los artículos sobre los levantamientos de 2019 en Ecuador (Magali Marega y Cristina Vera), Chile y el wallmapu (Edgars Martínez), Colombia (Juliana Franco y Sebastián Henao), Honduras (Sandra Gerardo) y Bolivia (Ruth Jiménez) reflexionan sobre causas profundas que ayudan a comprender el porqué del descontento, y nos sitúan en una crisis permanente del proyecto neoliberal en América que se manifiesta de diferentes formas según los proyectos de los Estados nacionales. El artículo sobre Brasil (Carolina Radd y Thaís Días), aun cuando no parte de un levantamiento popular en 2019, hace un recuento del desarrollo del neoliberalismo que permite comprender el actual ascenso de la ultraderecha.

Además de los países mencionados, tenemos reflexiones sobre Argentina (Juliana Arens, Melina Antoniucci y Andrea Toriccella) y México (Gabriel Tolentino, Anaid Sierra y Rosa Alonso), que sobre todo invitan a pensar en torno a temáticas urgentes para comprender nuestro momento actual. En el caso de Argentina, la mirada de las autoras obliga a reconocer a las mujeres y al movimiento feminista como bastiones de resistencia a este proyecto económico de manera estructural. En “Notas al Ras de la Tierra”, Anaid Sierra y Rosa Alonso comparten la experiencia de las comunidades indígenas poblanas en su lucha por revitalizar sus justicias frente a las políticas multiculturales que han fomentado un nuevo escenario de colonización y violencia estatal. Gabriel Tolentino orienta una lectura transversal a las políticas de control del cuerpo, la violencia y la discapacidad en este periodo, específicamente a partir del caso de las personas que han perdido los ojos o la vista en las manifestaciones en Chile.

Por último, en la sección de “CinemantroposSergio Gallardo sintetiza a manera de caleidoscopio los distintos panoramas descritos en “Puntos de Encuentroa través de recomendaciones de documentales que nos lleven a entender la importancia de lo audiovisual en el contexto de las movilizaciones. En esta misma sección, Anaid Sierra nos ofrece una visión panorámica sobre un documental fundamental para nuestros tiempos, Cuando cierro los ojos (2019). Convocadas(os) por quienes ponen el cuerpo en distintas manifestaciones sociales en toda el Abya Yala, ofrecemos estas letras a la multiplicidad de sujetos que protagonizan este momento de la historia.


[*] Huaico en quechua significa deslizamiento de tierra, que hace alusión a la noción de “quebrado” o “quiebre”. Hay un quiebre que moviliza toda América Latina.